Ayer voté sí, pero no porque estuviera convencido de nada. ¿Por qué voté? Pues no lo sé la verdad. Después de dos semanas de campaña, lo único que me ha quedado claro es lo sumamente incompetentes que son los políticos españoles, seguramente los políticos que nos merecemos. ¿Alguien ha escuchado una propuesta? Yo no. Lo único que he escuchado en 15 días han sido reproches de los unos a los otros y de los otros a los unos. ¿Cuánto se han gastado en la campaña? Mejor no pensarlo. ¿Para qué? Para insultarse no hace falta tanto despilfarro... Otro día hablaré sobre la educación de estos políticos nuestros y no tan nuestros.
¿Por qué vote? Puedo decir que fue un ataque de conciencia, pero si me ciño a los hechos tengo que reconocer que lo hice por una llamada de mi madre en la que prácticamente me obligó a ejercer mi derecho a voto.
Os dejo aquí un enlace con un artículo de Juan José Millás en El País del pasado viernes. Lo suscribo.
lunes, 8 de junio de 2009
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y donde está el enlace?
ResponderEliminarpica en el título. Por si acaso aquí te lo dejo: http://www.elpais.com/articulo/ultima/encefalo/elpepiult/20090605elpepiult_1/Tes
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